Cuál es el nivel "normal" de ansiedad en un adulto, ¿Existe?

En este blog exploraremos las complejidades que pueden llegar a existir dentro de esta emoción universal, analizando sus manifestaciones, causas y consecuencias. Acompáñame en este análisis y descubrimiento, donde aprenderás a distinguir entre una emoción y un estado de ánimo/de personalidad.

Paulina Servín

5/5/2024

Bibliografía:

  1. Real Academia Española. (s.f.). Normal. En Diccionario de la lengua española.
    Consultado el 30 de abril de 2024, de https://www.rae.es/drae2001/normal

  2. Wikcionario, el diccionario libre. (s. f.). Wikcionario. https://es.wiktionary.org/wiki/normal#:~:text=Del%20lat%C3%ADn%20norm%C4%81lis%20(%22hecho%20acorde,%3A%20seg%C3%BAn%20una%20regla%22).

  3. Cases, F. (2021). El pequeño libro de la ansiedad: una guía práctica para vencerla paso a paso. Paidós.

  4. Hamilton M, The assessment of anxiety states. Brit J Med Psychol.1959;32: 50-55

  5. Asociación Americana de Psiquiatría. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5ª ed.). https://doi.org/10.1176/appi.books.9780890425596

  6. Maier W, Buller R, Philipp M, Heuser I. The Hamilton Anxiety Scale: reliability, validity and sensitivity to change in anxiety and depressive disorders. J Affect Disor 1988; 14: 61-8.

  7. Dispenza, J. (2012). Deja de ser tú: la mente crea la realidad. Urano.

  8. Real Academia Española. (s.f.). Paradoja. En Diccionario de la lengua española.
    Consultado el 5 de Mayo de 2024, de https://www.rae.es

Podemos iniciar por  la definición de la palabra "normal" y explorando cuál es el riesgo de no tener claro este concepto (recordemos que el lenguaje crea realidades).
La palabra normal, según la RAE, viene del latín normalis que significa: "perpendicular, cuadrado, o con ángulos rectos."

Actualmente, y en la comunicación diaria, la connotación más frecuente que tiene ésta palabra es que algo se encuentra en su estado natural. Por lo tanto, podemos encontrar dentro de significado una paradoja₁, por un lado nos esclaviza, y por el otro, nos libera.

Bajo mi propia perspectiva, puedo llegar a la conclusión de definirla como:
"Encontrarse en un estado natural, sea cuál este sea, sin límites, sin juicios y sin barreras."


En 1959, el profesor de psiquiatría Max R. Hamilton₂ puso en evidencia que todas las personas experimentan o pueden llegar a experimentar a lo largo de su vida la ansiedad de formas distintas, ya que está conformada tanto por estados mentales del ser, como por síntomas psicosomáticos₃.
Por ello, creo la prueba "Escala de Ansiedad de Hamilton (HARS)", para poder identificar y categorizar la magnitud, percepción y frecuencia de la ansiedad en cada individuo; categorizándola de la siguiente manera:
- Ansiedad leve
- Ansiedad moderada
- Ansiedad severa.

La ansiedad leve o también llamada estrés está asociada con los conflictos de la vida diaria, en este nivel, la persona se encuentra en un estado de alerta moderado, el cual, sirve de apoyo para mejorar la concentración y preparación para enfrentamiento de un posible problema. Básicamente, este es el resultado de la capacidad del individuo ante las demandas de su ambiente.

En segundo nivel tenemos la ansiedad moderada, es un estado en el cuál, la persona se centra solamente en preocupaciones inmediatas, es decir, anticipaciones supuestas de acontecimientos adversos que no han ocurrido y tienen muy baja probabilidad de ocurrir; esto conlleva a una disminución del campo perceptivo. 
Éstas preocupaciones son mucho más persistentes y empieza a generar síntomas físicos crónicos como:

  • Tensión en músculos

  • Insomnio

  • Síntomas somáticos musculares

  • Problemas a nivel cognitivo como reducción de la memoria y atención

  • Problemas a nivel somático sensorial

  • Problemas cardiovasculares

  • Complicaciones respiratorias


Y por último, tenemos el nivel grave, o incapacitante. En este nivel, los síntomas se presentan de forma frecuente y persistente, pueden incluir síntomas psíquicos como tristeza o desánimo, paranoia, sentimientos de pánico, irritabilidad, aislamiento, entre otros; y síntomas físicos como aumento de la frecuencia cardiaca, colitis nerviosa, contracturas musculares, cefalea crónica, exceso de producción de cortisol, entre otras.

Con esto definido, y como experta en salud mental, me gustaría explicarte qué es la ansiedad y como podemos clasificarla.

La ansiedad (del latín anxietas, 'aflicción, angustia') es un sentimiento y un mecanismo de defensa natural generado por la emoción primaria básica del miedo. Esta nos prepara mental y fisicamente ante estímulos externos que son percibidos como amenazantes o peligrosos.

Reconociendo como la ansiedad implica tanto un proceso mental, como emocional, el Dr. Joe Dispenza en su libro "Deja de ser tu", explica la "emoción" como periodo que abarca desde el inicio de la liberación de sustancias químicas hasta que su efecto disminuye y desaparece. Incluso estudios realizados en 2009 por Francisco Mora, Doctor en Neurociencias por la Universidad de Oxford, demostró que las emociones tienen una duración media de 90 segundos.

Cuando este periodo se extiende por horas o días, se convierte en un estado de ánimo; cuando se extiende por semanas o incluso meses ya está reflejando un temperamento, la tendencia a expresar tu emoción de forma constante a través de determinadas conductas y cuando el periodo se extiende aún más, persistiendo a lo largo de los años, se ha transformado en un rasgo de tu personalidad.

Glosario:

  1. Paradoja: Empleo de expresiones o frases que encierran una aparente contradicción entre sí, como en mira al avaro, en sus riquezas, pobre. ; propiamente 'lo contrario a la opinión común'.

  2. Max R. Hamilton, (1912 – 1988) fue un psiquiatra y estadístico británico nacido en Alemania. Creador de las escalas de calificación de Hamilton para la ansiedad y la depresión, pionero de la psicofarmacología británica.

  3. Síntoma psicosomático: síntomas físicos los cuales son resultado de una enfermedad emocional.

    La imagen de la portada es la obra de arte:
    Ansiedad, Eduardo Munch.
    Noruega, 1894.

Podemos concluir, que si definimos la palabra normal como "el estado del ser en su forma natural" y la ansiedad como una percepción y, una respuesta ante el estrés que genera la emoción del miedo, un nivel leve o bajo es funcional para el ser humano.
La Escala de Ansiedad de Hamilton concluye que una puntuación de 17 para abajo, incluyendo una presentación de síntomas y reacciones autónomas, son el nivel incluso esperado para tener un buen estado emocional, físico y psicológico.

Te invito a realizar el siguiente test y cuestionarte si estás viviendo este sentimiento desde una percepción que está afectando tu calidad de vida.